"Soy enemigo de mí y soy amigo de lo que he soñado que soy".
- ¿Ves la frágil luz que entra por la abertura en la pared?
- Sí.
- Ese rayo es el emisario de nuestros anhelos. Los tuyos y los míos.
- Demasiado poético. Creo que sólo es luz.
- "Creo" es una palabra tan débil.
- Fuertes son tus estúpidos convencimientos. No te dejan ver la realidad.
- Y ¿Cómo estás tan seguro de que ves la realidad? ¿No será ella la que te observa, como este rayo en la hendidura alumbra nuestra espera?
- Yo no estoy esperando nada.
- ¿Nada?
- Sólo la muerte. Mi libertad será no tener ya que volver a respirar, y respirar y respirar cada vez.
- Qué inútil esfuerzo.
- Ya lo creo.
- Me refería a tu obstinado consuelo. Dejá ya de respirar y no me aburras con tus derrotas.
- ...
- Creo que tenés razón, a fin de cuentas estoy alimentando con sueños esta espera, que tiene un final oscuro como el aliento de la Parca.
- Ya tapemos la maldita hendija.