"Soy enemigo de mí y soy amigo de lo que he soñado que soy".
Voy cien por ciento agotado.
Allí, donde debiera haber comillas,
hay una verdad sin sentido.
A veces me duermo sin querer
y sin acusar sueño,
como anhelo, sin obediencia,
las baldosas brillantes de mi infancia.
Me contaron de un motivo
que ha de cerrar venganzas:
el olvido no sangra,
no arde,
ni varía su alimento.
Por eso no salgo de los cuartos
donde adolecen mis dudas;
porque no quiero un derrame amargo
de sabiduría ortopédica.
Quiero figurar en los libros perdidos
donde agonizan los hombres
que rompiendo filas deambulan
obedeciendo a su instinto.
Inspiración Violenta Traspasada