"Soy enemigo de mí y soy amigo de lo que he soñado que soy".
Estos días anduve medio entreverado con el tiempo. Pienso que no soy nada original si pienso que algunas veces creo que me cuestiono para qué lado va el tiempo. Entreverado todo el tiempo. Por pura practicidad debe ser más fácil pensar que el tiempo va de atrás para adelante. Porque al menos se tiene la esperanza de poder modificar los futuros presentes. Pero puede que el tiempo venga de adelante para atrás; si algo ya pasó estuvo primero, adelante. O puede que el tiempo sea del mismo tamaño para los costados. Quién sabe. Por pura practicidad más vale que el tiempo vaya de atrás para adelante.
Y esto de buscar a Marión pareciera una expedición hacia el pasado. Entonces no sé si es que voy a encontrarla en el futuro o voy a encontrarla en el pasado.
Hace unos cuantos años un profesor de música me enseñó una cosa: la dirección de una vía es siempre la misma. Es el sentido lo que cambia. Por eso pienso que no importa tanto la dirección que tome, que va al futuro y va al pasado; lo que realmente vale es que tenga algún sentido.