"Soy enemigo de mí y soy amigo de lo que he soñado que soy".
Recién hoy me di cuenta de que lo que nos pasa a todo el mundo cada tanto es lo que me pasó a mí con Marión. Contra todas mis voluntades reprimidas por el pánico fui a buscarla. Pensé que si no lo hacía perdería la oportunidad para siempre.
Hoy me di cuenta de que esta ciudad no perdona los descuidos, y que si uno se desentiende de sus miedos, finalmente, nunca se lo perdona.