"Soy enemigo de mí y soy amigo de lo que he soñado que soy".
Yo no sé por qué la busco. No sé. Luis me dijo muchas veces que todo esto es un capricho. Es posible. Pero tengo mis derechos. Después de todo, este tiempo sin Marión no fue nada fácil. Marión tiene acústica. Uno habla y ella vibra. (Vibra cuando quiere). Uno grita y tiene su eco, y hace silencio y hasta el silencio suena bien. Cómo puedo estar con otra gente si las personas, casi todas, me absorben o me repelen. Si ahí donde está sentado este fulano debiera estar Marión, y esa chica que me habla de lo terrible que son los hombres enamorados tiene a Marión detrás haciéndole burlas. No puedo. Yo sé que está mal, que no debo buscarla. Pero tiene que devolverme al mundo de donde yo era; ese que tiene pies para caminar y boca para hacer sonidos.